Pues bien finalmente con el apoyo de la Diputación de Bizkaia, en el año 2005, un nuevo campo de golf se abría cerca de aquella campa llena de vacas y de forofos del golf.
He jugado y he disfrutado unas cuantas veces en La Arboleda, y también he visto jugar y disfrutar a mi aita. Como me decía hace poco "Yo en La Arboleda he conseguido hacer el par en todos los hoyos! Y he hecho birdie en algunos de ellos." Y es que mi padre es un crak! Con más de 70 años y un swing de "aizkolari" se apañaba para hacer unas tarjetas envidiables y dar en el morro a más de un jugador de esos de palos de 600 euros y de cientos de horas con profe particular. Hoy ya no suele ir (La Arboleda es más para gente como Alex Txikon que para un aitite) pero no descarto volver algún día a hacer juntos los 9 primeros, y verle lanzar con maestría una bola desde lo alto de ese hoyo 3 en el que tanto disfrutaba.
Pero vamos con el hoyo 12.
Es este un hoyo de los típicos "picones" o "retadores". La salida es en una ladera en la que el apoyo lógico es a la izquierda pues ahí tienes campo de sobra para recoger la bola, mientras que por la derecha te vas fuera a las zarzas o al agua. El segundo golpe es el clave. Allí el green a unos 200 metros de vuelo, te está gritando tira recto! tira recto! Pero claro es un golpe al alcance de muy pocos por lo que casi todo el que se la juega pierde y acaba con la bola en el agua. Así que mejor seguir jugando por la izquierda, ir a la plataforma que está tras el puente de madera y de ahí sí, atacar el green. Como no, el gran Ignacio Urkiza también pudo con este temible hoyo, y consiguió hacerle en cinco golpes. Su hijo que es un poco más torpe creo que no bajó nunca de siete!







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