Fotos de la escapada a Palma de Mallorca (Santa Mª del Camí, Puerto Portals, ...).
Gracias Antonia y Dani
Gracias Antonia y Dani
| Con los Sres. Pérez Roldán antes de empezar el espectáculo |
| Jaume Ordinas |
Cuando uno marcha de Euskadi, piensa que en los demás lugares la vida será muy parecida… y no es así. Poco a poco vas despertando, y ese pastel de arroz que creías universal resulta que es un artículo de ciencia ficción en el resto del universo y que por el contrario esas empanadillas que pensabas eran un invento de “Martes y Trece” y que solo se comían en Móstoles, te asaltan en hornos y pastelerías. Despiertas definitivamente cuando abres el periódico y al llegar a la sección de deportes ves que las franjas rojas de tu equipo han desaparecido de la camiseta y que mientras en tu estadio la afición se desgañita por salvar a tu Athletic del drama del descenso, en otros estadios se cargan a entrenadores con equipos en la segunda posición al grito de “Quique vete ya!”.
Volviendo a la final del Athletic, ese fue uno de los mejores momentos de mi estancia en estar tierras. Desde que el Athletic ganó al Sevilla y se supo que la final se iba a jugar en Mestalla comenzó un periodo mágico para todo hincha del Athletic y para mí en especial. Mientras en la puerta de casa empezaba a ondear una bandera rojiblanca, un cosquilleo de impaciencia y emoción ondeaba en mi interior. Y llegó el mes de Mayo. Hubo suerte con una gestión, y con alguna que otra entrada en el bolsillo, empecé a hacer llamadas que hacían saltar de alegría a quien las recibía. “Prepara el uniforme y las bufandas que de las entradas y el hotel me encargo yo” . “Mañana mismo hablo con el jefe. Aupa Athletic!” Me respondían quienes habían perdido la esperanza de poder ver una final 25 años después. Fue curioso constatar como recibieron la noticia los hosteleros de la zona. “Nos ha tocado la lotería. De Bilbao siempre viene buena gente y además “porten mols diners”. Y llegó la semana de la final, y día a día se iba tiñendo Valencia de Rojiblanco. En el cauce del río, en los parques, en los bares de debajo del trabajo, en los hostales del pueblo veías gente de tu equipo, y uno utilizaba su bufanda para “gritarles” que yo también era de su tribu.
Supongo que está todo dicho sobre Severiano Ballesteros, su repercusión mundial su juego intrépido y creativo, su lucha contra la enfermedad, y ese sexto “Major” que al final no ha podido ganar. Pero un enamorado del golf, no podía dejar pasar este momento sin poner algo en este blog de uno de los grandes de este deporte.
Cada vez que se hablaba de Seve a raíz de conocerse su enfermedad, me venía a la cabeza una conversación con un aficionado que tuvo la inmensa fortuna de coincidir en un partido con él, en La Arboleda, uno de los campazos que el de Pedreña diseñó. Este aficionado me comentó que aquel día Seve jugó fatal, y que al llegar al hoyo 16 hizo un aproach desde unos pocos metros y se quedó corto fuera de green, pilló tal cabreo por haber fallado un golpe tan fácil que fiel a su fuerte carácter, pegó la bola y la tiró al lago. Algún tiempo después se supo de la existencia de un tumor (como dos bolas de golf) en su cabeza. Como iba a jugar bien! pensaba yo con semejante problema.![]() |
| Al agua! En el 7 de La Junquera |