domingo, 3 de marzo de 2013

Las doce mejores canciones de Franco Battiato


Corrían los años ochenta, y el apetito musical de la época nos llevaba a digerir cualquier sonido medianamente armonioso que pasara por nuestro radio-cassete. Los Rickastleys, Danzasinvisibles y Milivanilis atronaban por donde pasabas. Entre tanta mediocridad, tratabamos de buscar sustento en pilares de confianza, como el rock sinfónico de Supertramp o Pink Floyd, el vocalismo de Queen o la música culta de Win Mertens. El mítico canon de Pachelbell se erigía también en totem sagrado de la cuadrilla de amigos y se escuchaba a todo volumen en el último equipo instalado en la casa/coche del potentado de la cuadrilla. Con este panorama de fondo se colaba en la escena musical una figura italiana que parecía recién salida de un cuadro del Greco. Era Franco Battiato. Su música a medio camino entre José Luis Perales y los Monjes de Silos, susurraba nuestros oídos con melodías barrocas, letras surrealistas y mensajes de nueva era. Una música alejada del estándar pop de estribillo pegadizo y del machacón guitarra, bajo, batería, guitarra, bajo, batería.

Buceando en su discografía, uno encontraba éxitos comerciales como "Nómadas", "Y te vengo a buscar" o "Yo quiero verte danzar" pero también delicatessen como "Prespectiva Nevskj", "Los trenes de Tozeur" o la grandiosa "No time, no space".Han pasado ya más de 25 años, y escuchada hoy, parece música de otra glaciación. Sirva este post de homenaje a uno de los grandes de la música contemporanea. Espero que estimule los oídos de quienes por su edad no tuvieron ocasión de escuchar las delicias del mago siciliano y que revuelva los recuerdos de quienes disfrutamos aquella maravillosa época con sus deliciosos sonidos.

En orden, las que para mi son sus doce mejores canciones:

 

  

  

  

  

  


  

   

  

  

  

 

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ENTRADAS HISTORICAS (AGOSTO 2014)

Agur Jaunak en Dax o "Lo vasco está de moda."


Durante el periplo vacacional de este verano, uno de los lugares de paso han sido Las Landas francesas. Es una zona preciosa llena de grandes lagos y multitud de árboles y bosques que hacen que el conducir por sus carreteras sea todo un placer.

Una de las sorpresas agradable de la estancia por el país vecino ha sido la visita a Dax máxime cuando coincidía con las fiestas de la ciudad. A la fiesta la llaman "Feria" y tiene muchas connotaciones españolas y vascas. Lo primero que sorprendía era ver a toda la gente vestida de blanco con pañuelo rojo al cuello a modo de los San Fermines, también llamaba la atención la gran afición a los toros, de hecho la Plaza de toros era el centro neurálgico de la fiesta. Además de la gran cantidad de gente que llenaba la plaza, había otra multitud alrededor de la misma siguiendo el acontecimiento a través de pantallas gigantes.

Al acabar la corrida, mi sorpresa fue mayúscula cuando observé que a modo despedida tocaban la canción de despedida por antonomasia de los vascos. Nuestro Agur Jaunak. Como se puede ver en el vídeo, allí estaban miles y milkes de personas escuchando en slencio, solemnemente uno de nuestros "himnos", una de nuestras señas de identidad, pero lo más curiosos es que estabamos en un territorio fuera del país vasco, pero incluso fuera de nuestro país vasco francés que engloba Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa Beherea.

Ahí tenéis el vídeo como testimonmio de lo que cuento.



Y aquí una fotos de la fiesta "sanferminera"


Yo también me animé a salir a correr las vaquillas, pero esta de pocas me pilla.




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