martes, 30 de enero de 2018

Hasta siempre Juan Ángel y Mª Ángeles


En menos de quince días nos han dejado dos “grandes” de Alonsotegi, Juan Angel (Pitxorrika) y Mª Ángeles. El pasado día 15 de enero se nos marchaba Juan Angel Atxurra, uno de los mayores animadores de la vida social del pueblo durante muchos años. Atxurra organizó y animó mil y una fiestas en el pueblo. Fue el creador de la mítica banda de cartón Errikoak, siendo su alma mater durante mucho tiempo. Con su "supertambor" se ponía al frente de aquella banda de instrumentistas, que con su “turuta” de papel de fumar se bastaban y sobraban para llevar la alegría y el buen humor a los vecinos del pueblo. Siempre dispuesto a preparar una comida para ese grupo o esa orquesta que actuaba en Alonsotegi, y que no tenía a donde ir. Y este sábado nos abandonaba también Mª Ángeles Zárraga, siempre implicada en la Iglesia, siempre dispuesta a arreglar San Bartolomé o San Antolín para cualquier evento que fuera a producirse. Mª Ángeles y Juan Angel eran de los que sabían mirar a los ojos de la gente llana del pueblo y abrirles el corazón. Juan Ángel, con su “Avecrem” su “Juanito” y tantos otros y Mª Ángeles con su Cresen "Mª Ángles la mejor!" y muchos más. Al igual que Ángel y Mª Luz, se han ido casi juntos para el cielo. La cuadrilla de Mintetxu y todo el pueblo os echaremos de menos.

Dejo a continuaciónun un vídeo de Juan Ángel cantando "Volver" en las últimas fiestas de San Bartolomé, y un par de mosaicos con algunas de sus fotos:




 

ENTRADAS HISTORICAS (ABRIL 2016)

El Txistu ya es historia


Hoy se va un trocito de la historia de Alonsotegi y la de todos nosotros.Hoy el edificio donde estaba el bar "El Txistu" ha sido derruído. 
El Txistu, hasta donde yo conozco, pertenneció inicialmente a la familia Santiesteban, quien después se lo alquiló a la familia Agote. Luego se convirtió en el "txoko" de la asociación Athletic Gorriak. Creo que en estos últimos tiempos estaba habitado por algunos okupas.
Siempre fue el bar de referencia de la zona de San Antolín y por supuesto punto neurálgico de sus fiestas.
La etapa donde más disfuté del Txistu fue en la que se convirtió en local del Ath. Gorriak, allí pasé unas buenos ratos comiendo entre amigos, me tocó servir algún que otro pote y hasta recibí un curso de cocina de la mano del ilustre cocinero "Roberto Martinez". Pero los mejores recuerdos me vienen de las noches de fiesta en las que en en el cuarto de atrás y por supuesto sin cabina para ver "mi pista" pinchaba desde un mal de CD de bar. música para medio pueblo. Cómo no recordar a mis queridas "alumnas" bailar con Martika, La Orquesta de Mondragón o Gozategi.
Hoy nuestro Txistu ha dejado de existir, pero nadie nos podrá quitar nuestros recuerdos:
Estas son las fotos de la demolición. 


 Ignoro quien es el autor de las fotos. Si tuviera algún problema me puede enviar un comentario y las elimino de inmediato.

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