domingo, 31 de mayo de 2009

Imagenes de Reuters y Efe al ritmo de "Les ètoiles filantes"


Algunas de las mejores imagenes de las agencias Reuters y EFE , junto con otras pocas que me gustaban, al ritmo de la canción Les Etoiles Filantes de Les Cowboys Fringants.

Espero que os guste.

sábado, 30 de mayo de 2009

Obra artística de Ignacio Urkiza (I)

Esta es una muestra del arte de Ignacio Urkiza.
Gran artista y mejor persona, el artista de Alonsotegi completamente autodidacta, trabaja muy diversas técnicas artísticas: Pintura al óleo, talla en madera, mosaico, marquetería, hilos cruzados, sin olvidar sus famosos relojes en madera de borto, de los cuales hay decenas repartidos por los txokos de Euskal Herría.
A continuación se muestran algunos de sus cuadros al óleo, y una muestra de la técnica de hilos cruzados.
Caserío Urkiza


Velero con ikurriña


Caserío con hórreo

Vacas
Caserío vasco

Velero

Interesantisima entrevista a Edurne Pasaban

"No era consciente de que parar significaba la muerte"

"Una bronquitis, el calor y el agotamiento derivaron en un desfallecimiento al día siguiente de hacer cumbre, cuando lo peor parecía haber pasado y descendían del campo IV al III. Salvó la vida gracias al empeño de sus compañeros Alex Txikon y Ferrán Latorre. El vizcaíno le cuidó, alimentó y literalmente arrastró, hasta la llegada de los sherpas. Entre todos solventaron una situación límite, la más comprometida en la carrera de la ‘ochomilista’ tolosarra"

"...cuando comenzamos a bajar hacia el campo III, hacía un calor exagerado. Es un ‘plateau’ de nieve inmenso y allí no sé qué me pasó. No se si fue el calor o qué, pero me hundí, me dio el bajonazo. Me senté, me quité la mochila y les dije ‘yo me quedo aquí’. Y es cuando empezaron a decirme ‘venga, un poco más, levántate y anda un poco más’, pero llegó un momento en que no podía. Inconscientemente, dentro de ti dices ‘te tienes que levantar de aquí’, pero el cuerpo no me respondía. Yo les veía a estos pobres que me arrastraban y hacían todo lo posible para que siguiese, pero mi cuerpo no respondía."

–¿No perdió la consciencia?

–Nunca. Yo me daba cuenta que me levantaban los pies o me arrastraban, o les decía ‘cogerme esto o lo otro’. La mente me respondía, pero el cuerpo no. Yo veía a unos metros un banderín y me decía, ‘venga Edurne, vamos a gatas, como los niños, a ver si así llegas’. Pero no podía, el cuerpo no se movía.

–¿Es la primera vez que te pasa algo así?

–Sí. Es como decir, ‘Pero Edurne, ¡Qué haces! Venga tía ¡Venga! No hagas tonterías, que tu cabeza está funcionando bien. Déjate de bobadas y vete hasta ese banderín’. Pero tu cuerpo no puede, y te sientes totalmente inútil. Hay momentos en los que hasta te sientes culpable y piensas ‘les estás tomando el pelo. Ellos aquí ayudándote y tú no les haces ni caso. Te estás inventado todo para que te lleven hasta el campo III porque tú crees que estás cansada’... ¡Uf!... Unas paranoias increíbles

-¿Eras consciente de lo mal que estabas?

–Para nada. No era consciente de que estaba tan mal. De cabeza estaba bien…

–Pero sí hay un momento en el que les pides que te dejen allí.

–Eso sí. Además me puse así, como un fetillo [Edurne hace el gesto de un bebe que se acurruca] y les dije ‘dejarme aquí y lo, lo, lo ,lo’. Y estos me decían ‘que no, que no, vamos Edurne’ y éste [señala a Txikon] me decía ‘venga pitxin, sigue’ y me daba besos para que reaccionara y yo le respondía ‘¡Dejame en paz!’. Pero sin ser consciente de que parar significaba la muerte. Simplemente estaba cansada y quería descansar. Son pensamientos muy simples, elementales, sin darte cuenta de las consecuencias. Pero luego, había momentos que me decía ‘tengo que moverme y llegar al campo III’, mientras otra parte de mí quería dejarlo. Es como el diablillo y el ángel de los dibujos animados que revolotean sobre la cabeza y se pelean por convencerte cada uno de su idea. En otros momentos, por el contrario, me culpaba a mí misma y me decía ‘Edurne, lo estás haciendo a propósito para que te den mimos y te ayuden a bajar’, pero evidentemente no era así. Es una sensación muy muy extraña.

Toda la información recogida del Blog del Correo Digital "Basabide" de Fernando J. Perez e Iñigo Muñoyerro

sábado, 23 de mayo de 2009

Edurne Pasaban hace cima en el Kangchenjunga su 12º Ochomil

Edurne Pasaban (Tolosa 1973) se acaba de subir a las barbas del Kangchenjunga su duodécimo Ochomil, una mole de 8.586 metros.





En la misma expedición Juanito Oyarzabal(Vitoria 1956) (sin dedos en los pies) consigue su vigésimo tercer Ochomil. Mas que ningún otro montañero en el mundo.

Las imágenes de la llegada a la cumbre de Juanito y Edurne y la llegada al campamento base de Edurne completamente extenuada, impresionantes.

Tres montañeras se encuentran en plena “carrera” por ser la primera en conseguir los 14 ochomiles:

A Edurne le quedan el Sisha y el Annapurna, a Gerlinde Kaltenbrunner que ascendió este miércoles el Lothse le quedan el Everest (lo va a intentar en breve desde el mismo campo base del Lothse) y el más difícil el K2.En la ascensión de la austriaca al Lothse su esposo Ralf Dumjovits, conseguía su decimocuarto y último ochomil. A Nives Meroi le faltan Kangchenjunga, Annapurna y Makalu.

En cuanto a los hombres la lista de los que han conseguido los 14 monstruos es la siguiente

Lástima Felix Iñurrategi que se quedó en el descenso del Gasherbrum II, su duodecimo ochomil.

ENTRADAS HISTÓRICAS (NOVIEMBRE 2023)

Recordando a quienes se fueron

Pura felicidad!: 


 

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