sábado, 20 de agosto de 2011

Testimonio de un periodista en la manifestación laica del 17 de Agosto en Madrid

FERNANDO LÁZARO (Testigo directo) Artículo publicado en Orbyt (El mundo)

Cuando tengo que ocuparme de informar sobre manifestaciones acudo con mucha antelación para empaparme del ambiente. El miércoles no fue una excepción. Cogí el Metro. Y vi un Metro tomado por jóvenes, muy jóvenes. Y vi un ambiente festivo, desde Cibeles hasta Sol. Madrid era peregrino y multicolor. Pasé por el kilómetro 0 y vi una plaza repleta de peregrinos-turistas. Y me acerqué hasta Tirso de Molina, lugar de donde arrancaba la manifestación laica, anti Papa y, por lo que se vio, anti peregrinos.

Inicialmente el despliegue policial era discreto, quizá demasiado. Apenas una veintena de agentes de las Unidades de Intervención Policial acompañaba a la cabecera de la manifestación. Y, como era de esperar, el punto caliente fue Sol, con la llegada de los manifestantes al cruce con la calle Carretas. La Policía había abierto un pasillo de anchura suficiente para que la manifestación atravesara la zona. Fue allí donde los más radicales de la manifestación y los peregrinos cruzaron gritos: «Pederastas», «nazis» e «hijos de puta» era contestado por los pocos jóvenes que había en la zona con gritos a favor del Papa. Que nadie me lo cuenta, que yo estaba allí.

La Policía puso un leve cordón de separación en esa esquina, pero poco más. Y los manifestantes iban ganando metros. Su intención era clara. Los más radicales querían tomar la plaza. «Esta es nuestra plaza» y gritos de «fuera, fuera; menos rezar y más follar». El tono fue adquiriendo un aire amenazador tremendo. Las caras de los radicales estaban completamente desencajadas, fuera de sí. Había a quien la vena del cuello ya no se le podía agrandar más. Llevo más de 20 años haciendo información sobre seguridad y terrorismo, pero hacía muchos años que no veía tanta inyección de sangre en ojos de manifestantes. No eran todos, ni mucho menos, pero algunos daban miedo. Muchos estaban fuera de sí. «Os vamos a quemar como en el 36», gritaban a los jóvenes de la JMJ. Que nadie me lo cuenta, que yo estaba allí.

En el esquinazo de la polémica no habría más de un centenar de peregrinos. No era para nada una contramanifestación. No ocupaban la zona por la que tenía que atravesar la marcha laica. Esos peregrinos eran extranjeros. Allí había italianos, belgas, australianos, franceses, italianos, egipcios... Y algún español, sobre todo voluntarios. La media de edad, menos de 18 años. Que nadie me lo cuenta, que estaba allí y lo vi en primera persona.

El Ministerio del Interior ya estaba avisado de que era una zona de riesgo, que no era recomendable autorizar esa marcha y menos por ese recorrido. Los informes apuntaban a que podía haber una importante infiltración de radicales en la manifestación de laicos.

Porque, eso sí, el grupo de radicales, violentos, que se comportaron como energúmenos, no superaría el millar en una marcha que congregó a varios miles de asistentes. La visceralidad de los ataques de esos radicales fue intensa. Poco a poco fueron tomando la Puerta del Sol. Bordearon el cordón policial por derecha y por izquierda. La siguiente maniobra, ante la inicial pasividad de los agentes, fue rodear a los pequeños grupos de peregrinos y, mediante empujones, gritos, insultos y patadas, sacarlos de la plaza. También tuve que sufrir esos empujones y patadas. Peregrinos, periodistas... qué más les daba, la plaza tenía que ser suya. Sobrábamos los demás. Que nadie me lo cuenta, que yo estaba allí.

Primero actuaron contra un grupo de apenas media docena de australianos. Después les tocó a los franceses. Los italianos no se quedaron al margen. A los egipcios también les tocó.

Algunos peregrinos, veteranos, hacían frente a los insultos de los autodefinidos como indignados, que buscaban el cuerpo a cuerpo. Y así, al grito de «ésta es nuestra plaza», los radicales que participaron en la manifestación ocuparon de nuevo la Puerta del Sol. Durante estas maniobras de desalojo de peregrinos la pasividad policial fue total. No pude evitarlo. Ya al cuarto incidente de acoso, hostigamiento y empujones contra peregrinos me acerqué a los policías, que permanecían en los alrededores del edificio de la Comunidad de Madrid, para advertir de que la situación estaba tomando un sesgo extremadamente peligroso. Silencio. Que nadie me lo cuenta, que yo estaba allí.

Una vez expulsados de la plaza, los radicales dirigieron sus esfuerzos a controlar el Metro. Por allí salían decenas de jóvenes peregrinos que se dirigían a cenar. No menos de 500 personas se concentraron en la puerta del suburbano. Allí se montó la mundial. Este grupo, de nuevo incontrolado, comenzó a arremeter contra todos los peregrinos. Insultos, coacciones (ya sabéis, eso de gritarte a la cara a menos de 15 centímetros), escupitajos... La escena era dantesca. Auténticos cafres lanzando gritos y amenazas a los jóvenes (por cierto, la mayoría mujeres) que salían del Metro.

Vi mucho pánico en los ojos de los peregrinos y vi a muchas, digo bien, a muchas que al ver el espectáculo rompieron a llorar de puro miedo. Aún tardó la Policía en llegar a la zona. Abrió un pasillo para que los peregrinos salieran de Sol. Los radicales eran los dueños del kilómetro 0. Se envalentonaron más y arremetieron contra la Policía. Y un radical con numerosos antecedentes dio el pistoletazo de salida a los incidentes.

Una botella contra los agentes y la Policía cargó. Antes, las mochilas naranjas, los crucifijos y hasta los alzacuellos eran una «provocación» para esos radicales. «Es que nos están provocando», «es que están rezando», se justificaba uno de los empujadores profesionales. Y se me ocurrió preguntar por qué les provocaban. «Porque están aquí, porque existen, porque les vamos a prender fuego otra vez, como en el 36». Madrid era hasta ahora una ciudad donde cabían todos los pensamientos. En Sol, eso se acabó.

2 comentarios:

tipo gris dijo...

tu estilo te delata. tu narración no tiene nada de "periodística". eres un cultivador de odio, los hay en los dos lados. #15Mjmj

Anónimo dijo...

Jesusito de mi vida....http://www.youtube.com/watch?v=uxKf04rOA0o Yo debo de haber estado en otra dimensión entonces!Hay que ver estos laicos y cristianos de base;)

ENTRADAS HISTORICAS (ENERO 2015)

Ponzoñas 40


Como ya estaba hartito de los números romanos, nos pasamos a los números decimales. He dicho.

La fundación de los líderes de Podemos guió la guerra sucia de Chávez contra sus opositores: Hace ya unos días publicaban en Vozpópuli este artículo que considero muy esclarecedor sobre las verdaderas formas de actuar que esconden los dirigentes de Podemos. Más allá de fórmulas económicas inviables y de sistemas políticos fracasados (allí donde se han probado), este artículo muestra las malas artes en las que asesoran  a otros gobiernos. En este caso el gobierno asesorado era el de Hugo Chávez el año el 2011 y el organismo que ejercía de asesor era la fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales (CEPS). La fundación CEPS a cuya dirección pertenecen Pablo Iglesias e  Iñigo Errejón, y que tenía como asiduo colaborador a Juan Carlos Monedero, cobró la nada despreciable cifra de 3,7 millones de euros de Chávez en diez años. Pero lo más sorprendente es el tipo de asesoría que realiazabn: Ante la huelga de hambre de una veintena de opositores al régimen Chavista la fundación CEPS aconsejó: "infiltrar topos policiales y médicos, ...,con el fin de obtener datos para desacreditarlos (erosión de la verosimilitud del hecho) y, de paso, tacharlos de locos (identificar posibles incapacidades mentales del huelguista)"En la asesoría de la fundación se detallan las actuaciones que debían realizar los médicos infiltrados desde el gobierno: Identificar "en las primerísimas etapas del conflicto posibles incapacidades mentales del huelguista en caso de que las hubiera y pudieran ser causales de la radicalización de la misma. Para ello será preciso contar con un objetivo historial médico del sujeto, así como información de proximidad de sus parientes, vecinos, respecto a su comportamiento pasado". Es decir rebuscar en el historial médico de los huelgistas de hambre y entre los familiares para desacreditar a los mismos. Así se las gastan estos nuevos Mesías del juego limpio.


 La industria farmacéutica está causando más muertes que los cárteles de la droga: El artículo de El Confidencial se hace eco de la vista a Madrid de El doctor Allen Frances, catedrático emérito de la Univesidad de Durham, quien dirigió la penúltima edición de la conocida como “Biblia de la psiquiatría”, el DSM IV. El Doctor lanza acusaciones muy duras:"si el DSM 5 tiene éxito el 81% de la población de entre 11 a 21 podría ser diagnosticada con una enfermedad mental".Sobre la todopoderosa industria farmacéutica dice lo siguiente:  “Esta colosal industria está lavando el cerebro a todo el mundo para que tomen pastillas, aunque no las necesiten” "Han conseguido que todos (médicos y pacientes) creamos que las drogas son la única solución a nuestros problemas." Sobre la prescripción de medicamentos a los niños dice lo siguiente:"A las farmacéuticas no les interesa desarrollar antibióticos que la gente sólo va a tomar dos o tres días, pero van a hacer todo lo posible para vender medicamentos a los niños, porque serán consumidores para toda la vida”. La última aseveración sobre la industria farmacéutica es terrorífica: "La gente tiene que empezar a darse cuenta de que esta gente no son nuestros amigos. No es gente que se preocupa por nosotros: se preocupan por sus beneficios, y debemos ser escépticos y controlarlos. Los doctores están prescribiendo narcóticos como locos, y LA INDUSTRIA ESTÁ EMPEZANDO A SER MÁS PELIGROSA QUE LOS CARTELES DE LA DROGA, Y YA ESTÁ CAUSANDO MÁS MUERTES. Esto es tan indignante que el cambio tiene que ser inminente”. 

Àrabes, moros, musulmanes e islamistas – una aclaración:  ¿Es lo mismo musulmanes que islamistas? ¿Hay diferncia entre el término moro y musulman? ¿Son árabes solo los que viven en Arabia? Este artículo te lo aclara. Eso sí por mucho que te lo aclare, al menos así me pasa a mí, seguirás teniendo muchas dudas sobre qué término utilizar en cada caso.


Ibiza, Las Vegas y la burbuja de los discjockey: Tras la "inocentada" del pasado domingo, este artículo del Confidencial me viene de perlas para hablar algo más en serio sobre el mundo de los Disck Jockeys. En el reportaje de Victor Lenore se nos muestra un poco el mundillo de esas figuras mediaticas y multimillonarias en que se han convertido los "pinchas" top del panorama internacional. Así, se habla de cachés de 250.000 dolares por noche, de contratos de 20 millones por una "residencia" de dos años, fortunas de once millones de dólares (Afrojack) de catorce millones de dólares (Svën Vath), de diciseis millones de dólares (Carl Cox) o de facturaciones anuales de once millones de dólares (Steve Aoki).

Las 35 aguas más cristalinas del mundo: ¿Has empezado ya  a preparar las vacaciones de este 2015? Pues en este artículo encontrarás unos cuantos sitios en los que al menos sus aguas no te defraudarán.




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